¿Fin de ciclo? El futuro de Luis Mena abre el debate en La Roja Femenina

El contrato del entrenador termina en diciembre y su continuidad está en duda. En Cortita y al Pie analizamos un proceso que llega a su recta final golpeado por los últimos resultados.

Por Ana Martina Vásquez

Luis Mena

Comunicaciones ANFP

El futuro de Luis Mena al mando de la Selección Chilena Femenina vuelve a instalarse como tema de discusión. El entrenador termina contrato con la Federación a fines de 2026 y, según publicó La Tercera, su cuerpo técnico no estaría considerado para una renovación. Por ahora, no existe una comunicación oficial que confirme el término de su proceso.

La situación abrió el debate en el último capítulo de Cortita y al Pie. Más allá de los resultados recientes, la pregunta es cuánto cambió La Roja desde la llegada de Mena en mayo de 2023 y si el ciclo consiguió avanzar después de un comienzo que parecía devolverle energía a una Selección que venía de años complejos.

Un inicio que volvió a ilusionar

El punto de partida importa. Mena recibió una Selección golpeada después del término del extenso proceso de José Letelier y, durante sus primeros meses, consiguió recuperar sensaciones que parecían perdidas.

En Cortita destacamos precisamente ese aspecto. Se percibió nuevamente entusiasmo en las jugadoras por estar en la Selección, aparecieron nuevas futbolistas y Chile volvió a mostrar pasajes competitivos ante rivales de mayor jerarquía.

También hubo espacio para una renovación de nombres. Durante el proceso se incorporaron futbolistas jóvenes y varias comenzaron a convivir entre las selecciones juveniles y la adulta. Sin embargo, con el paso del tiempo apareció otra pregunta ¿cuánto de esa renovación significó realmente una transformación del equipo y cuánto correspondía al recambio natural que necesitaba una generación que llevaba varios años sosteniendo a La Roja?

El golpe de quedar fuera del Mundial

El gran objetivo terminó marcando el proceso. Chile llegó a la última jornada de la Liga de Naciones con opciones de continuar peleando por un lugar en Brasil 2027, pero la derrota por 2-1 ante Ecuador terminó con sus posibilidades de clasificación.

Ese resultado profundizó las dudas sobre una Selección que había tenido oportunidades para dar un paso adelante, pero que no logró sostenerlo cuando llegaron los partidos decisivos.

La Copa América de 2025 ya había dejado una primera señal. Chile comenzó el torneo con expectativas e incluso derrotó 2-1 a Ecuador, pero la caída 3-0 ante Uruguay lo dejó fuera de semifinales y obligó al equipo a disputar un partido por el quinto puesto que perdió ante Paraguay.

En nuestro último capítulo planteamos que aquel torneo pudo haber sido un momento idóneo para evaluar la continuidad del proyecto y comenzar una nueva etapa antes del siguiente proceso clasificatorio.

Los Odesur volvieron a poner el proceso bajo la lupa

El último antecedente llegó con la Sub 20 en los Juegos Suramericanos de Santa Fe en la que solo competían 4 selecciones: Paraguay, Uruguay, Venezuela (con un equipo Sub 17) y Chile.

La Selección Nacional realizó una fase inicial perfecta y llegó a la final después de ganar sus tres encuentros. Incluso había derrotado 3-0 a Venezuela, durante la primera fase.

En la definición volvió a encontrarse con el mismo rival. La Roja estaba a segundos de quedarse con el oro, pero Venezuela empató 1-1 mediante un penal en el cierre y posteriormente ganó 4-2 la definición desde los doce pasos. Chile terminó con la medalla de plata.

El resultado por sí solo no explica el momento del entrenador, pero sí se sumó a una serie de objetivos que quedaron en el camino y volvió a instalar la discusión sobre la dirección que debería tomar la Selección.

¿Y ahora qué pasa con La Roja?

Ese es probablemente el interrogante más importante. El contrato de Mena termina en diciembre y noviembre tendrá además elecciones en la Federación de Fútbol de Chile, otro elemento que puede incidir en las decisiones que se adopten para 2027.

En Cortita y al Pie también hicimos un ejercicio de fútbol ficción respecto de eventuales nombres para un futuro proceso. Tatiele Silveira, Lindsay Camila y Natalia Arroyo aparecieron dentro de esa conversación, pero no como candidatas que estén negociando con la Federación, sino como opciones que pueden barajar los próximos dirigentes.

Porque antes de hablar de nombres aparece una discusión más profunda. Chile quedó fuera del próximo Mundial y deberá decidir qué pretende construir durante los próximos años, cómo conectará sus selecciones juveniles con la adulta y quién encabezará ese proyecto.

Después de más de tres años con Luis Mena al mando, la pregunta ya no pasa únicamente por los resultados.

También pasa por determinar si todavía existe espacio para una nueva etapa dentro del mismo proceso o si La Roja necesita comenzar otro ciclo.